Como atraer la luz y dejarla dentro

Pablo Quesada + Colectivo ConTRoL

I)

Para coñecer ante o que estaba, para saber realmente cal era a natureza dese elemento, medio ígneo medio fluído, que se transmitía instantaneamente dun corpo a outro e que podía chegar a fulminar a vida de calquera organismo se rompía a distancia prudente ou se fornecía unha carga o suficientemente poderosa; para saber que era a electricidade, o abate Nollet levou a cabo unha serie de experimentos que irrompían por completo no racionalismo metodolóxico da Ilustración.

Dise que nunha ocasión chegou a reunir ata case 200 soldados da garda real francesa, dispúxoos dándose a man en forma de círculo e cun condensador de electricidade conectado a cada un dos extremos. Cando o circuíto activábase, todos recibían a descarga de forma simultánea e así, demostraba que en tan só unha milésima, a luz era capaz de estar nun e todos os corpos ao mesmo tempo. Outras veces, Nollet facía de invitado estrela nas noites de faladoiro dos salóns da aristocracia parisiense guiando aos philosophers máis curiosos nuns xogos de cambras e faíscas. Aínda que destas e outras anécdotas Nollet fose intuíndo o que escondía a electricidade, o seu ensaio sur l’electricité deas corps non despexou a incógnita, e a electricidade seguiría sendo un enigma ata pasado un tempo. Con todo, bastoulle para establecer que esa luz reconducida recibiría o nome de electricidade (…) do latin electrum*, que significa Ambar, que vén referirse á acción dun corpo, que se pon en estado de atraer a si. Este afán por facer ver o que non se pode ver, por volver tanxible o que escapa ás mans e dotalo de sentido ata facelo predicible e manipulable, é en esencia o que seguiu animando o espírito científico desde o asentamento do racionalismo no pensamento occidental. Agora, despois de alcanzar un saber plenamente científico sobre o que é a luz, resulta interesante a idea de imaxinar un lugar alleo ao da ciencia desde o que repensar estas nocións, que estea desposuído de calquera técnica ou utilitarismo e que dea pé a narracións prendidas de maxia, no sentido mítico da palabra. Trátase de preguntarse se podemos adoptar unha forma de ver parecida á de Nollet, onde en lugar de teoría e razón, haxa xogo e experimento, e onde o procedemento en si sexa a premisa e a conclusión da práctica.

II)

Xa o sabemos, a luz non se antolla á nosa sensibilidade como o resto de cousas que comparten o reino do material. Junichiro Tanizaki asombrábase de que en Occidente fose a luz e non a sombra o que determinaba as cousas e a súa beleza. Para o xaponés, o importante era aquilo que quedaba delineado polo que nega a luz, o que ver ou o que cobre. O brillo das vasillas europeas e o gusto polo prateado andaba lonxe daqueles obxectos lacados pensados para ser vistos en ambientes escuros. Do mesmo xeito, os biombos ou os faroliños semiapagados, ou os tellados alongados que verten a sombra sobre as casas tradicionais xaponesas, fálannos dunha forma antagónica á nosa á hora de manifestar a realidade. O fondo é parecido ao dun problema escolástico o que se ve é o que se revela ou o que foi negado no seu contorno? En calquera caso, o espazo foi e sempre será un condicionante, no material e no ideal, do que se é. É por iso que a luz é capaz de facer e desfacer, tomando forma ao proxectarse, collendo volume ao pousarse, e facendo desaparecer o que non queda iluminado. Esta tensión entre o que pode ser e o que acaba sendo, froito de estar entre o ideal e o matérico é unha forma de devolver a mirada ao acto creativo. A praxe artística exponse deste xeito como unha situación análoga á forma en que a luz se comporta co resto da materia: a materia inconsistente que son a idea e a problemática dun asunto íntimo e vital desenvólvense ata materializarse e constituírse nunha obra de arte, objetual e concreta.

III)

Ao percorrer o circuíto de luz co que ConTRoL (Daniela Jándula e Mario Manso) e Pablo Quesada interviñeron a galería NÉBOA, damos cun anhelo revivido da confabulación ao redor da luz. As lentes de ConTRoL foron esparexidas polo espazo co propósito de rebotar e redirixir un halo de luz que, como nos xogos experimentais de Nollet, recondúcese e transmítese dun corpo a outro. Os cristais son apuntamentos prácticos ás estruturas de Pablo Quesada, coma se fixesen de ornamento a un armazón xa montado e a peza en si fose unha substancia variante en función da luz que reciba e conteña. O conxunto articúlase como un todo inseparable, confeccionado especificamente para o espacio. Como atraer a luz e deixala dentro proponse como unha instalación que reflexiona acerca da luz e as súas formas de manifestarse no espazo asumindo unha representación da praxe artística e convidando ao cuestionamiento das formas de coñecer e percibirnos na contorna.

Pedro Huidobro

Comisario

*Jean Nollet, Ensaio sobre a electricidade dos corpos, trad. esp., Madrid, edición facsimilar / editorial histórica, s. f. [obra orixinal de 1746]

I)

Para conocer ante lo que estaba, para saber realmente cuál era la naturaleza de ese elemento, medio ígneo medio fluido, que se transmitía instantáneamente de un cuerpo a otro y que podía llegar a fulminar la vida de cualquier organismo si se rompía la distancia prudente o se suministraba una carga lo suficientemente poderosa; para saber qué era la electricidad, el abate Nollet llevó a cabo una serie de experimentos que irrumpían por completo en el racionalismo metodológico de la Ilustración. 

Se dice que en una ocasión llegó a reunir hasta casi 200 soldados de la guardia real francesa, los dispuso dándose la mano en forma de círculo y con un condensador de electricidad conectado a cada uno de los extremos. Cuando el circuito se activaba, todos recibían la descarga de forma simultánea y así, demostraba que en tan solo una milésima, la luz era capaz de estar en uno y todos los cuerpos al mismo tiempo. Otras veces, Nollet hacía de invitado estrella en las noches de tertulia de los salones de la aristocracia parisina guiando a los philosophers más curiosos en unos juegos de calambres y chispas. Aunque de estas y otras anécdotas Nollet fuera intuyendo lo que escondía la electricidad, su ensayo sur l’electricité des corps no despejó la incógnita, y la electricidad seguiría siendo un enigma hasta pasado un tiempo. Con todo, le bastó para establecer que esa luz reconducida recibiría el nombre de electricidad (…) del latin electrum*, que significa Ambar, que viene a referirse a la acción de un cuerpo, que se pone en estado de atraer a sí. Este afán por hacer ver lo que no se puede ver, por volver tangible lo que escapa a las manos y dotarlo de sentido hasta hacerlo predecible y manipulable, es en esencia lo que ha seguido animando el espíritu científico desde el asentamiento del racionalismo en el pensamiento occidental. Ahora, después de haber alcanzado un saber plenamente científico sobre lo que es la luz, resulta interesante la idea de imaginar un lugar ajeno al de la ciencia desde el que repensar estas nociones, que esté desposeído de cualquier técnica o utilitarismo y que dé pie a narraciones prendidas de magia, en el sentido mítico de la palabra. Se trata de preguntarse si podemos adoptar una forma de ver parecida a la de Nollet, donde en lugar de teoría y razón, haya juego y experimento, y donde el procedimiento en sí sea la premisa y la conclusión de la práctica. 

II) 

Ya lo sabemos, la luz no se antoja a nuestra sensibilidad como el resto de cosas que comparten el reino de lo material. Junichiro Tanizaki se asombraba de que en Occidente fuera la luz y no la sombra lo que determinaba las cosas y su belleza. Para el japonés, lo importante era aquello que quedaba delineado por lo que niega la luz, lo que vela o lo que cubre. El brillo de las vasijas europeas y el gusto por lo plateado andaba lejos de aquellos objetos lacados pensados para ser vistos en ambientes oscuros. Del mismo modo, los biombos o los farolillos semiapagados, o los tejados alargados que vierten la sombra sobre las casas tradicionales japonesas, nos hablan de una forma antagónica a la nuestra a la hora de manifestar la realidad. El fondo es parecido al de un problema escolástico ¿lo que se ve es lo que se revela o lo que ha sido negado en su contorno? En cualquier caso, el espacio ha sido y siempre será un condicionante, en lo material y en lo ideal, de lo que se es. Es por eso que la luz es capaz de hacer y deshacer, tomando forma al proyectarse, cogiendo volumen al posarse, y haciendo desaparecer lo que no queda iluminado. Esta tensión entre lo que puede ser y lo que acaba siendo, fruto de estar entre lo ideal y lo matérico es una forma de devolver la mirada al acto creativo. La praxis artística se plantea de este modo como una situación análoga a la forma en que la luz se comporta con el resto de la materia: la materia inconsistente que son la idea y la problemática de un asunto íntimo y vital se desenvuelven hasta materializarse y constituirse en una obra de arte, objetual y concreta. 

III)

Al recorrer el circuito de luz con el que ConTRoL (Daniela Jándula y Mario Manso) y Pablo Quesada han intervenido la galería NÉBOA, damos con un anhelo revivido de la confabulación en torno a la luz. Las lentes de ConTRoL han sido esparcidas por el espacio con el propósito de rebotar y redirigir un halo de luz que, como en los juegos experimentales de Nollet, se reconduce y se transmite de un cuerpo a otro. Los cristales son apuntes prácticos a las estructuras de Pablo Quesada, como si hicieran de ornamento a un armazón ya montado y la pieza en sí fuera una sustancia variante en función de la luz que reciba y contenga. El conjunto se articula como un todo inseparable, confeccionado en específico para el espacio. Como atraer la luz y dejarla dentro se propone como una instalación que reflexiona acerca de la luz y sus formas de manifestarse en el espacio asumiendo una representación de la praxis artística e invitando al cuestionamiento de las formas de conocer y percibirnos en el entorno. 

Pedro Huidobro

Comisario

*Jean Nollet, Ensayo sobre la electricidad de los cuerpos, trad. esp., Madrid, edición facsimilar / editorial histórica, s. f. [obra original de 1746]

Actividad realizada con la ayuda del Ministerio de Cultura

Logotipo del Gobierno de España y del Ministerio de Cultura, con información sobre la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes y la Subdirección General de Artes Visuales y Creación Contemporánea.